Christian Leal, periodista de tecnologías y francotirador digital.

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Conocí a Christian Leal en una antigua comunidad donde nos reuníamos a hablar de softwares web, tecnología, el gobierno de turno, la vida y otras cosas intrascendentes. Este periodista de Conce, siempre me llamó la atención por su capacidad de opinión, buenas historias y estar enterado de muchas cosas que pasaban en ese mundillo tan loco como Internet. Hoy Director de Contenidos digitales en Bio Bio Comunicaciones, con varias publicaciones, distinciones y eventos en el cuerpo, fuimos a preguntarle sobre un popurrí de temas digitales que nos interesaban.

Partiste como Periodista de Tecnologías antes de la existencia de Redes Sociales y has vivido el nacimiento y muerte de varias ¿Qué hace que puedan sobrevivir con el paso del tiempo?

Creo que hay que analizar cada caso puntual. Friendster fue la primera red que se hizo conocida como tal y murió porque tenían demasiados problemas técnicos (comprensiblemente no estaban preparados para manejar la complejidad de una red social) y además porque cometieron el error de expulsar a las empresas y bandas de música, que finalmente acababan por atraer más usuarios; luego MySpace aprovechó este nicho y se quedó con el cetro, pero una mezcla de problemas de privacidad, sobreventa de publicidad y permanentes cambios de estrategia acabó por debilitarlos frente a Facebook.

Hoy, por ejemplo, Twitter es una red que va en caída debido a que su dirección ha sido errática y a que no han sabido retener usuarios (se calcula que sólo cerca del 20% de las cuentas están realmente activas). En resumen, creo que es una mezcla de conocer a tu audiencia, reconocer las tendencias y moverte rápido. En eso Zuckerberg ha sido un genio.

Siempre se lee que a Twitter le ha costado rentabilizar el modelo como sus accionistas quieren ¿Cómo ves la relación entre interacción y negocio en la RRSS?

Curiosamente Twitter tiene ese problema, pero sus arcas están tan llenas de capital de riesgo que podrían funcionar a pérdida hasta 2026. Una red social es valiosa entre más amplia sea su base de usuarios y más conozcan sobre ellos porque pueden darle mayor valor agregado a la publicidad. La otra opción es funcionar como una plataforma de servicios, sobre todo para nichos, como hace SoundCloud con los músicos y podcasters.

El campo de las redes sociales es promisorio, pero tienes que definir tu estrategia y asegurar valor tanto para los usuarios como para tus finanzas. Desde luego, esto suena muy simple en teoría, pero lograrlo… es otra cosa.

Con los medios digitales, ¿Cuánto pesa la decisión de elegir contenido de valor para la audiencia versus darles simplemente lo que las métricas demanden?

Esa es una tensión constante. Si no subes contenidos “serios” no hay periodismo. Si no subes contenidos de “entretención” no hay dinero. El desafío está en tener un equilibrio entre ambos esquemas, que son válidos: la gente tiene tanto derecho a informarse como a entretenerse. Me disgusta tanto la idea de dejar de cubrir un caso importante por sacar notas que sólo den visitas, como la de hacer “el mejor periodismo que nadie lee”.

Lo otro es la forma. Recuerdo que una vez hice una nota sobre filosofía – no podrías pensar en algo más fome, con el respeto de los profesores de filosofía, como mi hermano – pero le di un giro hacia “Los dilemas filosóficos que rechazan o demuestran la existencia de Dios”, y prendió bastante. Si conjugas información y le das un formato entretenido, das justo en el blanco. El problema es que esto requiere esfuerzo, creatividad y tiempo, bienes bastante escasos en nuestra industria.

“La gente no lee” lo hemos escuchado hasta el cansancio. ¿Como director de medio, puedes confirmar esa frase o simplemente piensas que cambiamos la forma de hacerlo?

A veces tiendo en decirlo yo mismo durante accesos de rabia, pero al razonarlo te das cuenta de que no es así. Por una parte está aquella hermosa frase que nos dice “No es que la gente no tenga tiempo para leer periódicos; lo que no tiene es tiempo para leer lo que ponemos en ellos”, y eso nos desafía permanentemente a perfeccionar nuestra oferta.

Lo segundo es que más que “no leer”, es que la gente está consumiendo información de forma diferente. Ya lo puedes ver con los jóvenes, que cuando quieren hacer una tarea no buscan textos, sino documentales en YouTube. También han entrado muy fuerte las infografías. Entonces tienes un cambio de formatos. Una transición.

Lo último es que también podemos interpertar esa frase como “la gente no entiende lo que lee” y eso es muy cierto. Me asusta la cantidad de personas que comenta sin haber leído antes una nota, porque se forma opiniones prejuiciadas. Luego tienes a quienes leen la noticia pero simplemente tienen mala comprensión lectora y no entienden el punto. Y por último, tienes a los periodistas que además redactan mal y hacen que todo se vaya al carajo.

Desde que escribes sobre tecnología, ¿Cuáles han sido los hitos que más te han sorprendido?

Definitivamente el arribo del teléfono inteligente. El iPhone y su legado lo cambió todo. La forma en que nos comunicamos, en que accedemos a la información, en que interactuamos con los demás. Nunca antes todos los formatos de comunicación (texto, audio, video, llamadas, videoconferencia) se habían conjugado en un mismo dispositivo de forma tan conveniente como para llevarlo en el bolsillo.

Esto significa una revolución que aún no mesuramos. En BioBioChile el 80% de los usuarios llegan a través de un teléfono móvil. Eso te hace replantearte la estrategia pues, por ejemplo, mientras antes el verano era una época muerta porque toda la gente salía de las oficinas y lugares de estudio, perdiendo su conexión a internet.

Ahora sin embargo se llevan el teléfono y sigue el mambo. Nosotros tuvimos visitas históricas en enero y febrero, algo impensable en el mundo de los medios de hace 10 ó 20 años. Eso sí, la gente en verano demanda otro tipo de noticias. Se quieren entretener, relajar. Ahí es donde viene el desafío de sintonizar con los ánimos de las audiencias.

¿Cuál es tu explicación a los comentarios tan negativos que se pueden ver en las noticias de medios digitales? ¿Cómo es el comportamiento medios anglos?

Es un efecto global. Incluso fueron los gringos los que empezaron con la tendencia de cerrar los comentarios en las noticias, entre hastiados por la mala onda y el temor a las acciones legales de quienes se sintieran ofendidos. Sociológicamente – y sin ser sociólogo – creo que es el efecto del anonimato. Si yo no te conozco, leo lo que escribes en internet y lo interpreto según mi estado de ánimo, que en el caso de las grandes ciudades suele ser estresado/enojado. De ahí el asunto se sale de control. Pero pon a las mismas personas a discutir el tema con una cerveza y verás que hasta terminan abrazados. Es un asunto de deshumanización.

Me encantaría que en los colegios comenzara a enseñarsele a los niños desde pequeños a ser responsables con lo que hacen en internet. No sólo con las imágenes de ellos mismos que puedan divulgar y con abstenerse de acosar a otros compañeros, sino con el hecho de pensar antes de escribir. De meditar. De reflexionar. No somos críticos en este sentido.

Aún así, soy un ardiente detractor de cerrar los comentarios. Creo que parte del lenguaje de los nuevos medios es la interacción y eso tiene que ver con la participación de los usuarios. Ellos ayudan a construir la noticia. Entre el ruido, tienes que aprender a detectar la señal y eso muchas veces nos ha ayudado a corregir errores, complementar información o incluso a encontrar la hebra de una noticia mucho más importante. Siempre es mayor la ganancia.

¿Cuáles son los desafíos que se enfrentan hoy los muchachos egresados de periodismo?

Su propio ego, como siempre ha sido. Los periodistas somos arrogantes porque vivimos de una profesión donde debemos llamar la atención (¡hey, léeme! ¡hey, escúchame! ¡hey, mírame!). He entrevistado a muchos estudiantes o egresados que llegan a BioBioChile con ínfulas de “aquí vengo a enseñarles como se hace el verdadero periodismo”, totalmente desconectados de la realidad por culpa de la enseñanza que reciben en las universidades (no todas). Prácticamente hay que decirles “mira, olvida todo lo que te enseñaron, te vamos a explicar las verdaderas reglas del juego…”.

El otro problema es la mala base con que ya llegan a las universidades. Periodistas que no entienden lo que leen o no saben escribir en términos de redacción y ortografía. ¡Son habilidades básicas, como los cálculos de un ingeniero! También carecen de conocimientos básicos de actualidad y de su propio país. Hay chicos que ni siquiera saben cuántas provincias tiene la región donde viven. Da pena.

Aún así, siempre es desafiante tener sangre joven en la redacción. Por cada 10 casos perdidos, aparece uno que te hace recuperar la fe y saber que lo que haces vale la pena.

Sabemos que eres un gran fanático de Atari ¿Cómo ves hoy la industria del video juego?

Bueno, como fanático de los juegos clásicos, mis parámetros ya no son muy válidos (¡en mis tiempos no se hacían estas cosas!). Sin embargo me llama la atención que cada vez se ve menos creatividad en la industria, lo cual es una crítica generalizada. Empresas como Nintendo, EA o Ubisoft, dedicadas a explotar una y otra vez sus franquicias con secuelas
interminables, en vez de atreverse a probar nuevos títulos. Esto también se entiende por los costos de producción. Antes ponías a un solo tipo a hacer un juego y lo terminaba en un par de meses; ahora requieres un equipo completo y una planificación de años. No es cueca perder toda tu inversión.

También me preocupan los nuevos sistemas de financiamiento como el modelo “freemium”, donde te dejan descargar gratis el juego pero luego debes seguir comprando contenido o mejoras eternamente para poder progresar. Espero que esto sólo sea una tendencia pasajera, pero ello dependerá de los propios jugadores.

Al menos me alegra que los juegos se hayan popularizado y hoy hasta mi madre, que jamás tocó un Atari o un Nintendo, tiene algunos juegos en su celular. Yo sigo siendo feliz con mis colecciones de clásicos.

¿Qué tanto influyen los reviews en las compras de aparatos electrónicos? ¿Cuánto se logran formar comunidades influyente alrededor de productos tecnológicos?

Existe una teoría de adopción tecnológica desarrollada por Rogers en los 60 que explica cómo el que una nueva tecnología se difunda, depende de una serie de parámetros, entre ellos la exposición que logre en sus inicios y para ello son críticos los “early adopters”, que funcionan como líderes de opinión.

Creo que estas personas no son tan importantes en sí porque no hay “líderes de opinión” masivos en el sentido de que porque uno de ellos adquiera un producto, toda la población vaya a hacerlo. Sin embargo sí generan un efecto de “bola de nieve”, donde luego un segmento mayor adopta el producto y así se va a haciendo más masivo.

En mi caso, y creo que es el de la gente que tiene más experiencia con tecnología, siempre busco primero críticas de un producto en medios en los cuales confío, y muchas veces me han hecho desistir o reafirmar la adquisición de un producto.

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